lunes, 16 de febrero de 2009

huída

Y estaban sumergidos en el calor de sus cuerpos, el silencio reinaba en la habitación, solo se oía la respiración agitada de él y los gritos ahogados de ella, estaba tan dentro, que casi podía sentir sus cuerpos fundidos, que casi sentía tocar su alma

Y la pasión salía a borbotones, en sus bocas hambrientas, en sus manos desesperadas, en sus cuerpos sudados, en sus voces jadeantes….

De repente, un intruso interrumpió su ambiente de éxtasis, el miedo entro por la ventana, y aquel calor intenso se convirtió en frio seco

Él corrió al baño, con prisa y torpeza, ella comenzó a ponerse las prendas, que una a una había caído al piso cuando se desnudaban parecía apenas unos instantes…

Se vistieron, tratando de ocultar lo que sus cuerpos ansiosos habían hecho esa mañana en la pequeña cama, tratando de esfumar el aroma del deseo, y de borrar las huellas del amor de sus cuerpos…

Y nerviosos idearon un plan, aun con contracciones delatoras y mejillas sonrojadas, no sabían que decir, no sabían que pensar, y decidieron jugar a esconderse, jugar a engañar

Y escondieron en el armario los gritos, y guardaron en las mochilas su olorlas ganas ahí seguían… y escaparon, se fueron en el viento, corrieron sin mirar atrás, con miedo, pero con ganas de terminar lo ya empezado…

Ella temblaba por dentro y a él por la frente le escurría sudor…

Y se alejaron 4 kilómetros dejando en la calle sus risas nerviosas, y la impresión de lo sucedido, y el miedo se iba esfumando, como el humo de un cigarrillo…

Y llegaron a su otro rincón, a una cama un poco más grande, aunque el tamaño poco les importaba, lo que ellos necesitaban era besarse, desnudarse, acariciarse, amarse….

Y ella toco cada parte de él, y él la tumbo en su cama, le quito lentamente, y por segunda vez, cada una de sus prendas… cayeron al suelo, y el frio de febrero ya no les calaba, y llenaron esa habitación con su calor
Entonces, sucedió lo que se habían prometido, ya no pasaría otra vez en ese día, pero es que poco pudieron resistirse a los deseos internos de sus cuerpos, húmedos y calientes…
Y ella se monto en él, y con movimientos rítmicos, aumento su calor, y la emoción también, y llegó al cielo, lenta y deliciosamente… y lo invitó a él, guiándolo con sus caderas, hasta que estuvieron disfrutando juntos de aquel momento eterno…
Y se tumbaron exhaustos, pero satisfechos, porque la huida fue perfecta, y pudieron hacer el amor…

2 comentarios:

rOo RAMONE dijo...

WOOOOOOOOOOOOOOW!!
Esto me sacó la depresión =)
Te adoro mensa, me encantó!

Jebus dijo...

bOnito cuento corazón,

quiero jugar a ser actor de esta historia, la ensayaría mil veces hasta lograrla como la describiste y ni así tendría la espontneidad de tus letras y la coquetería de tus planes

me encanta el final...

me encanta la trama...

me encanta esa forma tuya de escribir

juguemos a que los deseos se cumplen~

TE AMO Y TE EXTRAÑO!